
El conocimiento es muy importante para la toma de decisiones, porque quien tiene la información tiene el poder. El conocimiento de la verdad nos lleva a la libertad. De otro modo la mentira nos lleva a ser esclavos de alguien a través de un sistema ya sea político, religioso, financiero, deportivo o intelectual. «y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.» Juan 8:32. La verdad al principio duele, pero después lo hace a uno libre. Esa es la razón de buscar siempre conocer y tener la verdad: Nuestra libertad.
Pero esa libertad está en peligro por el manoseo y la manipulación de nuestra mente, nuestros sentimientos y nuestras emociones por personas inescrupulosas. El Internet hoy día nos abre por ejemplo, la oportunidad de no depender de medios de comunicación de noticias adscritos a una ideología o creencia; porque ahora cada quien estando en el lugar donde ocurren los hechos tiene en sus manos una útil herramienta como lo es un celular, una tableta o unas gafas inteligentes con acceso al Internet.
Hoy todos somos capaces de informar de lo que ocurre. Vemos, oimos y filmamos lo que sea importante según nuestro criterio. Siendo definitivamente clave y determinante hacerlo con la verdad, ya que es ampliamente sabido que muchos mienten o exageran las cosas.
Hay noticias verdaderas y otras falsas. Las llamadas fake news abundan en el Internet. ¿Cómo podemos cuidarnos de las mentiras que nos dicen, y dejar de seguir ignorando las verdades que nos ocultan? En este punto entendemos que no se puede confiar en nadie, mucho menos en cualquiera. Cabe aquí preguntar, ¿Conocemos a la persona que escribe e informa? No. No siempre sabemos quién es y cómo se comporta.
Y aunque el Internet con sus redes sociales y sitios web son una bendición en pro de la verdad, también puede volverse una total maldición por la mentira que en cantidades muy sorprendentes aparece todos los días. La fuente de la mentira no es Dios, sino Satanás que es un engendrador de ella. «Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.» Juan 8:44. Así exactamente son muchos. Al igual que Satanás son mentirosos y padres de mentira.
La pregunta es lógica y aceptable. ¿Cómo puedo ser libre de los padres de mentira? Lo primero tener cuidado de accesar a aquellas páginas web o redes sociales, noticieros hablados, televisivos y escritos, qué hayan sido en el pasado descubiertos con mentiras y falsedades. Deseche del todo esas fuentes de información como reales y verídicas. Quien miente y exagera sobre algo una vez, es muy seguro que lo hará siempre de nuevo.
Segundo busque conocer e investigar sobre quién escribe la noticia que promueve. La honestidad es clave y determinante, sobre todo en la vida de esa persona en los últimos años. No se trata de juzgar toda la vida de ese alguien, ya que cualquier persona puede fallar en la vida, pero también crecer en su ser interior y haber cambiado.
Pregúntese al leerle y escucharle, ¿Sigue siendo esa persona con doble cara y doble estilo de vida? «No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.» Salmos 101:7. Si no ha cambiado sino sigue siendo la misma persona o tal vez peor, no vale la pena escucharle ni leerle, porque siempre falseará la información. Como ser humano iene un serio problema de carácter. Recuerde que la máscara del mentiroso es la hipocresía, y el arma del hipócrita es la mentira.
Tercero, busque acerca de esa misma noticia, mucha más información en otros sitios web, en otras redes sociales, en otros noticieros. Si investigamos concientes y arduamente conoceremos la verdad. ¿Quiere saber la verdad y ser libre de la mentira? Lea mucho más sobre el mismo tema. No dependa de una única fuente, ya sea política, religiosa, financiera, deportiva e intelectual.
Recuerde, «quien tiene la información tiene el poder». No tema conocer la verdad aunque tenga que reconocer cuan equivocado estuvo por tanto tiempo, creyendo falacias.
En lógica, una falacia (del latín fallacia ‘engaño’) es un argumento que parece válido, pero no lo es. Algunas falacias se cometen intencionadamente para persuadir o manipular a los demás, mientras que otras se cometen sin intención debido a descuidos o ignorancia. En ocasiones las falacias pueden ser muy sutiles y persuasivas, por lo que se debe poner mucha atención para detectarlas.
• Wikipedia
Los engañadores usan un poco de verdad. La mezclan con mentira, y con ese poco de verdad hacen creer que la mentira que enseñan y comparten, es verdad también.
«Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.» Colosenses 2:8.
• Francisco Gudiel – FG –
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