
Habiendo entendido cómo los nacidos de nuevo, es decir los convertidos a Cristo, se preparan para el encuento con su Salvador y Señor, veamos el orden de los eventos en el esperado arrebatamiento de la Iglesia. (1a. Parte).
Ese orden se explica con mucha claridad: “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor,b no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” 1 Tesalonicenses 4:15-17.
Las personas convertidas a Jesús que hayan muerto, resucitarán primero. La frase los «muertos en Cristo» define de quienes se está hablando, es decir los nacidos de nuevo que hayan muerto al tiempo del arrebatamiento. “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” Juan 5:28-29. Por supuesto aquí se habla de dos resurecciones. La primera es de los que hicieron lo bueno, a resurrección de vida. Y la segunda es de los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
Resucitar es la acción de Dios de darle de nuevo vida al cuerpo de entre los muertos y reunirlo con el alma y el espíritu de la persona. “Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.” 1 Corintios 15:42-44. Al resucitar el cuerpo que ha vuelto al polvo, alcanza un estado incorruptible, glorioso, poderoso y espiritual.
La resurrección de 1 Tesalonicenses 4:15-17, NO ES la que se describe en “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.» Apocalipsis 20:4, la cual sucede después que el Señor Jesús vuelve a la tierra, destruye la maldad y ata a Satanás, es decir, esta resurrección describe a los muertos en Cristo durante la tribulación. Aunque ambas resurrecciones describen lo que se conoce como la primera resurrección. «Pero los otros muertos no volvieron a la vida hasta que se cumplieron los mil años. Esta es la primera resurrección». Apocalipsis 20:5.
Ya resucitados los muertos en Cristo, los creyentes que estén vivos y que permanezcan salvos en la tierra, serán transformados y arrebatados después. POR LO QUE NO SUFRIRAN LA MUERTE SEGUNDA LOS RESUCITADOS NI LOS TRANSFORMADOS. “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.” 1 Corintios 15:51-52..
Transformados viene del griego «allaso» que significa hacer diferente: el cambio. Lo que indica que los nacidos de nuevo que estén vivos cuando el Señor Jesús vuelva por ellos tendrán la misma transformación corporal de los que hayan muerto en Cristo, sin haber muerto físicamente.
El propósito del arrebatamiento es quitar la corrupción y la mortalidad de los hijos de Dios. “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.» 1 Corintios 15:53-54. Logrado su propósito, nos dará la oportunidad de:
- Alcanzar todo lo que Dios se ha propuesto al crear a los seres humanos. «Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.» 1 Corintios 2:9.
- Conocer a Dios de la manera completa que El desea que le conozcamos. «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado». Juan 17:3. La vida eterna es conocer completamente a Dios. La vida eterna es más que una existencia sin fin.
- Ser eternamente testigos de Dios, de que el evangelio es la forma de ser completados en espíritu, alma y cuerpo. “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.» Efesios 2:4-7.
El cueroo resucitado del muerto en Cristo, como el transformado del vivo en Cristo, tendrá cambios, lo que permitirá tener un cuerpo como el del Señor Jesús resucitado. «Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos». Romanos 8:29. Imágen de su hijo, viene del griego «eikon» que significa una semejanza, es decir, (literalmente) la estatua, perfil, o (figuradamente) la representación, el parecido: la imagen.
Primero es el cuerpo natural, luego el espiritual que nos llevará al cuerpo celestial. “Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.» 1 Corintios 15:45-50.
La vida eterna requiere cambios profundos y sobrenaturales para poder vivirla y disfrutarla a plenitud. El cuerpo celestial es adaptado al nuevo cielo y la nueva tierra y para ellos le tienen que sacar la sangre al cuerpo natural. En la muerte física le sacan la sangre al cuerpo, y en la transformación se la sacan al cuerpo vivo.
La resurrección de los muertos en Cristo y los que estén vivos y permanezcan en Cristo, se dará en un instante: Lo que dura en tiempo el abrir y cerrar los ojos. “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.” 1 Corintios 15:51-52.
El arrebatamiento de la iglesia se dará en dos fases:
- Primero la resurrección de los muertos en Cristo.
- Segundo la transformación de los vivos fieles.
Dándoles en un instante cuerpos totalmente glorificados y transformados para disfrutar la vida celestial. Por lo que ¡a estar preparados para ese momento! Escapa por tu vida ahora mismo.
• Francisco Gudiel – FG –
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