Todos los seguidores del Señor Jesús en todo tiempo y lugar, manifiestan señales de que son hijos de Dios y embajadores del Reino. En otras palabras la Iglesia es el cuerpo de Cristo. “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. ” 1 Corintios 12:27.

La base para hacer señales es creer: Marcos 16:17 “… a los que creen”, Juan 14:12 “El que en mí cree”. No son señales de unos pocos, son de todos los llamados.

Creer viene del griego “pisteuo”. De “pistis”; tener fe en, o con respecto a, una persona o cosa. Es decir, todo cristiano nacido de nuevo tiene señales sobrenaturales en su vida personal y ministerial.

El deseo y propósito del Señor Jesús en cuanto a su Iglesia, es que se hagan señales. A sus primeros discípulos y apóstoles les delega de Su autoridad. “Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.» Mateo 10:1. La predicación era acompañada por sobrenaturales señales.  «Y yendo predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” Mateo 10:7-8.

Los discípulos fueron enviados en representación del Señor Jesús con la palabra y los hechos en Su poder y autoridad. “Habiendo reunido sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.” Lucas 9:1-2.

La predicación del evangelio no se dio separada de sanar a los enfermos y expulsar a los demonios, eran parte de una misma comisión: “Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo” Romanos 15:18-19.

La demostración del Espíritu y de poder era el propósito y forma, “Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” 1 Corintios 2:3-5. A diferencia de las religiones, el evangelio no es única y exclusivamente conceptos, ideas o doctrinas. “Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.” 1 Corintios 4:20.

El Señor Jesús definió la dimensión de la predicación y realización de milagros de su Iglesia. “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” Juan 14:12-14. La Iglesia es respaldada por el Señor Jesús, para que ella haga las mismas obras que El hizo o aún mayores.

El Señor Jesús nos envió a la Iglesia a hacer la obra de acuerdo a Su propio llamamiento y poder, no diferente sino igual. “Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.” Juan 20:21-23. Notemos la definición del llamado de la Iglesia. “… Como me envió el Padre, así también yo os envío …”

Por tanto la Iglesia en su predicación y en su manifestación de las señales, es nuestro modelo a imitar. El Libro de Los Hechos tiene claros testimonios y muestran el cómo de la predicación y manifestación del poder de Dios:

  • “Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.» Hechos 2:43.
  • “Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.” Hechos 5:12.
  • “Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.”Hechos 8:6 “Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.” Hechos 6:8.
  • “También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.” Hechos 8:13.
  • “Aconteció en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos. Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios.” Hechos 14:1-3.
  • “Entonces toda la multitud calló, y oyeron a Bernabé y a Pablo, que contaban cuán grandes señales y maravillas había hecho Dios por medio de ellos entre los gentiles.” Hechos 15:12.

Esa es la razón de habernos dado su Espíritu. Su poder y autoridad real y verdadero es el por qué del Espíritu Santo en nosotros: “Recibid el Espíritu Santo”. Darnos Su poder y Su autoridad a utilizarse en cualquier parte de la tierra. “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra» Hechos 1:8. Sin importar la clase de principado, potestad, señor de tinieblas o hueste de maldad que esté en el lugar; la Iglesia tiene la capacidad de hacer las obras de Dios. ¡Somos sus testigos!

Según la Real Academia Española, un testigo es una persona que presencia algo o tiene conocimiento directo de ello.

• Francisco Gudiel – FG –

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CITA DE LA SEMANA

«Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.»

Salmos 119:105 RVR1960