En una familia la libertad es hablar sin temor. Aún más, es equivocarse sin temor, es no tener miedo alguno. Por lo que la meta familiar debe ser la libertad para todos y cada uno de sus miembros, sin excepción alguna. Libertad es vivir sin temor.

Libertad es la capacidad de decidir, hacer y hablar a voluntad propia. No depende de la autorización ni aprobación de los demás, eso sí con suma responsabilidad, sabiendo que generará consecuencias de las cuales tendremos que responder.

Si en la familia no hay libertad, lo que sí muy seguro habrá es la mentira y el ocultar en toda circunstancia, dando como resultado un estilo de vida de engaño. Cuando el temor y el miedo gobiernan, lo más fácil será mentir o callar, con el propósito de salvarse del castigo.

¿Cómo es una familia sin libertad de acción? Una en donde nadie habla mas que lo básico y necesario. Allí es mas sabio e inteligente mantener la boca cerrada, además que cada quien oculta sus necesidades y deseos fingiendo reacciones, actitudes y por lo mismo las acciones. En una palabra se vive en familia una fea, completa y nefasta hipocresía. Y eso produce amargura y resentimiento por la frustración que sienten.

Por supuesto nadie desea tener y vivir en una familia así. ¿Tienen los hijos la libertad de expresarse sin tener como resultado el ser callados, humillados, ridiculizados e inclusive lastimados físicamente? ¿Qué del esposo o la esposa? Y por que no decirlo, ¿Qué de los padres? «Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.» Gálatas 5:13. Interesante propósito para familia funcional: Por amor, servirse los unos a los otros.

Ahora bien.¿Se puede mejorar eso? Y mas que todo, ¿Se puede cambiar totalmente eso? Sí se puede, pero es necesario entender cómo hacerlo. Permítame compartirle lo que a la edad que tengo he aprendido.

La libertad es el fruto de acciones reales concretas. Las cuales debemos llevarlas a la práctica sin falta y sin modificación alguna.

Lo primero que debemos tener y al mismo tiempo dar, es confianza. Lo segundo es lo que la confianza da como resultado. la seguridad. Y lo tercero, que la libertad es el fruto de sentirse seguro en el grupo familiar. En ese orden deben de ser implementados y desarrollados para llegar a tener una familia fuerte, firme y estable. El amor es la base de esa confianza, seguridad y libertad. Un amor genuino y verdadero que se demuestra en hechos y no únicamente en bonitas palabras. «Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.» Colosenses 3:14. Según la RAE la palabra vínculo (del latín vinculum) se refiere a cualquier unión, atadura, relación o conexión entre dos o más personas, cosas o ideas. La confianza, la seguridad y la libertad se unen fuertemente entre sí.por el amor.

La confianza es la capacidad de creer y sentir que se puede depender de los demás. Es tener la certeza que no se será traicionado, ni será descuidado uno en sus necesidades, sino por el contrario será comprendido y ayudado, sin dilación. Si se pierde la confianza, nunca se alcanzará la tan apreciada seguridad. «Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.» 1 Timoteo 5:7-8. No es cuestión de proveer sólo lo material, sino sobre todo de un ambiente y atmósfera de paz, alegría y seguridad.

La seguridad es creer y sentir que no hay riesgo, ni peligro alguno con las personas de la familia. Y esa seguridad como por supuesto la confianza y ls libertad también, es de doble vía porque damos y recibimos. «Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre Que teme a Jehová.» Salmos 128:3-4. Una familia que tiene seguridad en su diario vivir, es una familia en la que cada.uno de sus miembros son productivos, fructificando primero en el hogar, luego en la calle. En una familia así no se cumple el dicho: «Candil de la calle, oscuridad de su casa«. Una familia segura es impenetrable por otros que busquen su mal y destrucción.

El orden para una familia funcional, es decir feliz, exitosa y fructífera es así:

  • Primero la confianza.
  • El resultado de la confianza es la seguridad.
  • Y por último, el resultado de la seguridad es la libertad.

Busquemos y luchemos con esfuerzo, sacrificio y ahinco que nuestras familias tengan una vivencia y atmósfera de confianza, seguridad y libertad. Si todos y cada uno de los miembros de una familia hacen lo justony debido por cada quien, es posible. «Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.» Eclesiastés 4:9-12.

Eso sí por supuesto, con Dios es sus vidas manifestàndose en sus pensamientos, sentimientos y emociones; notándoseen sus accionesy reacciones. «Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño. He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.» Salmos 127:1-5. La Biblia la palabra escrita de Dios, nos da la mejor descripción de una familia en la cual hay confianza, seguridad y libertad.

¡Luchemos en lograrlo por el bien de todos!

• Francisco Gudiel – FG –

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