
Vivir la vida sientiéndose bien, con ánimos de alcanzar sueños y metas, es algo que no se valora hasta que se pierde. Y alrededor nuestro siempre hay personas así, que buscan disimular su sufrimiento e incomodidad, aparentando que todo está bien. Sufren en silencio como si estuvieran solas, sintiendo además pena y vergüenza por estar y sentirse así. Pero no están solas.
El problema está que en el fondo se desea ayuda, esperando resolver el cuadro complejo que se vive, pero no se busca esa ayuda y uno a solas sin consejo no puede resolverlo todo.¿Qué estorba el buscar ayuda? Primero el temor y la vergüenza que otros se enteren, porque se vive aparentando esto o aquello en la vida. Nos interesa e importa más lo que otros piensen y digan, olvidando que la reputación es lo que otros creen de nosotros, lo cual al final qué nos importa. Cuando lo que realmente importa es lo que somos y no la reputación, porque lo que vivimos día tras día es lo que nos lleva a un destino u otro y no la opinión de otros. No olvide que para vivir se respira aire puro y limpio, no personas.
Lo segundo que estorba el buscar ayuda, es creer que esa ayuda no existe. Se llega a pensar que toda la gente es hipócrita y sólo se enterarán para después juzgarnos y criticarnos. Pero sepa, sí existen personas disponibles y capaces para escuchar y resolver cualquier situación.
En primer lugar están quienes no pretenden saberlo todo, y mucho menos pretenden confiar únicamente en el conocimiento y criterio humano. Para esta clase de consejeros Dios es importante, clave y determinante para enfrentar y resolver cualquier circunstancia o problema que se tenga. Ellos son los primeros y mejores testigos de lo que Dios sí hace como de lo que no hace. «Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.» Proverbios 3:5-8.
Para Dios no hay asuntos imposibles de resolver, Dios no puede ir en contra de Su palabra. Jesús dijo la verdad de la vida humana:«Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.» Mateo 4:4. La palabra de Dios, La Biblia produce vida en el espíritu, alma y cuerpo. Podemos confiar y esperar de ella lo óptimo para el día a día, hasta que muramos.
Eso sí, por supuesto el hacer o no hacer, el decir o no decir, según sus consejos es la llave que abre o cierra la puerta a la solución. «Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace.» Santiago 1:22-25. Seamos hacedores y no tan solamente oidores.
La orientación y consejería tiene que ver con problemas profundos e incluso enfermedades del alma. De allí la importancia de acudir al criterio de Dios, por ser El nuestro diseñador ÿ creador. Fuimos creados a Su imagen y semejanza. «Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.» Génesis 1:27-28. Fuimos creados con un propósito muy digno y alto, por lo que lo único que tenemos que hacer, es poner todo esfuerzo y capacidad para lograrlo. Y si no podemos sólos, busquemos ayuda.
Un grupo muy usado hoy día y que encaja en esta descripción del consejero eficiente, es el de los Pastores cristianos. Ellos han sido formados en su criterio y carácter en la palabra de Dios y en su relación personal con El. Han alcanzado experiencia en la cantidad de personas a quienes han aconsejado, orientado y orado dia tras día. Y ¿Sabe algo? Los Pastores cristianos llamados por Jesús, no cobran por sus servicios. Su paga es ver a las personas salvadas, sanadas, libertadas y levantadas. «Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo.» 1 Tesalonicenses 2:19-20.
Una pregunta ¿La psiquiatra y la psicología son útiles para esto? Sí, por supuesto que sí. Siempre y cuando estos psiquiatras y psicólogos, tengan a Dios en su corazón y en su mente. Es decir, siempre y cuando la palabra de Dios La Biblia, sea su norma máxima de fe y conducta.
Nuestra Norma Máxima De Fe Y Conducta
El psiquiatra, el psicólogo como el terapeuta, han estudiado acerca del alma, además han recibido entrenamiento en qué y cómo aconsejar al necesitado de apoyo, ayuda y sanidad si fuese necesario. El problema es cuando este profesional ha hecho a un lado a Dios, porque carece de valores y principios. Y si únicamente le interesa el dinero del paciente, sacará provecho para sí mismo nada más, olvidando así su vocación. Tiene todo el conocimiento y la técnica, pero no tiene a Dios, ni en su mente como tampoco en su corazón. Cuando el ser humano deja de ser el centro del tratamiento, deja de recibir lo que en realidad necesita urgentemente para sanar.
¿Lo ideal? Es un profesional que haya estudiado el alma, pero además posea la sabiduría de la palabra de Dios. Que dependa de Dios al 100%, poniendo lo que sabe al servicio de Dios, buscando ser un instrumento útil en Sus manos. «… El conocimiento envanece, pero el amor edifica. Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él.» 1 Corintios 8:1-3.
¿Tiene falta de salud mental e inclusive le ha afectado en su salud fisica? Busque ayuda. Siempre habrá alguien útil en las manos de Dios y por lo mismo, útil para usted. ¡Crea. Confíe. Espere!
• Francisco Gudiel – FG –
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